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Flacidez corporal en Castellón · Clínica DLS

Flacidez corporal

Puede que quieras notar una zona más firme.

Ver la piel con mejor adaptación.

Que, después de un cambio de peso, el tejido acompañe mejor el nuevo contorno.

O cuidar cómo se ven brazos, muslos o glúteos a medida que tu cuerpo evoluciona.

La flacidez corporal puede tener diferentes grados y aparecer en situaciones muy distintas.

Lo importante es entender cuánto quieres cambiar y qué parte de ese aspecto podemos trabajar sobre los tejidos.

Una mujer realiza un estiramiento en casa
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LA FIRMEZA NO DEPENDE ÚNICAMENTE DE LA SUPERFICIE DE LA PIEL

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Colágeno, elasticidad, grosor, tejido y volumen participan en cómo se adapta una zona.

La piel tiene una estructura que le permite resistir, estirarse y recuperar parte de su forma.

Con el tiempo, esa capacidad puede cambiar.

También puede hacerlo después de variaciones importantes de volumen.

La cantidad de tejido que hay debajo influye además en cómo se sostiene y se percibe la superficie.

Por eso una zona con piel algo menos firme no plantea la misma situación que otra donde existe una laxitud mucho más marcada después de una gran pérdida de volumen.

PielTejidoVolumen
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LA FLACIDEZ CORPORAL PUEDE APARECER EN MOMENTOS MUY DIFERENTES

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Después de cambios de peso

Cuando disminuye bastante el volumen que había bajo la piel, puede quedar una relación diferente entre el tejido y el contorno.

La zona puede verse más vacía o con menor adaptación.

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Con el paso del tiempo

La estructura de colágeno y las fibras elásticas van cambiando y la piel puede perder parte de la firmeza que tenía.

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Después de un embarazo

En determinadas zonas, especialmente el abdomen, la expansión de los tejidos y los cambios posteriores pueden modificar cómo se adapta la piel.

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Junto a celulitis

La laxitud puede hacer que una irregularidad difusa tenga más protagonismo.

Trabajar firmeza puede mejorar cómo se ve el conjunto sin significar que estemos tratando directamente una depresión fija de celulitis.

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EL GRADO DE FLACIDEZ CAMBIA LO QUE PODEMOS ESPERAR

Calidad y firmezaExceso importante de piel
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Mejorar calidad y retirar un exceso importante de piel no son el mismo objetivo.

Cuando la laxitud es contenida, los tratamientos no quirúrgicos pueden plantearse para estimular el tejido y buscar una mejora de firmeza o calidad.

Cuando existe un exceso de piel mucho más importante, por ejemplo después de una pérdida de volumen muy grande, una estrategia no quirúrgica puede mejorar determinadas características del tejido pero no elimina físicamente una gran cantidad de piel sobrante.

Esto es importante porque el resultado que buscas debe encajar con la capacidad real del tipo de intervención que estás valorando.

A partir de ahí podemos decidir si el nivel de mejora que puede ofrecer una estrategia corporal no quirúrgica responde a tu objetivo.

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QUÉ CAMBIA EL TRATAMIENTO

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La zona y el alcance importan.

No es igual trabajar:

  • una piel ligeramente menos firme;
  • una laxitud más visible;
  • una zona amplia;
  • una zona pequeña;
  • un tejido que ha perdido volumen recientemente;
  • o una flacidez que convive con celulitis.

Pueden cambiar:

  • el tipo de tecnología;
  • la profundidad a la que necesitamos trabajar;
  • la intensidad;
  • el número de sesiones;
  • la combinación con otros recursos;
  • el tiempo de evolución;
  • y la expectativa final.

La estrategia tiene que guardar proporción con el cambio que buscas.

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QUÉ POSIBILIDADES PUEDEN FORMAR PARTE DEL TRATAMIENTO

SuperficieCalidadProfundidad
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Existen recursos orientados a estimular y trabajar el tejido en diferentes niveles.

Según la zona y la laxitud pueden valorarse, de forma general:

  • tecnologías de energía;
  • tratamientos orientados a estimular colágeno;
  • recursos que trabajan calidad y elasticidad del tejido;
  • técnicas de aparatología corporal;
  • combinación con otros tratamientos cuando existe más de un componente.

No todos trabajan a la misma profundidad ni buscan el mismo grado de cambio.

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REDUCIR VOLUMEN Y MEJORAR FIRMEZA SON DOS DECISIONES DIFERENTES

01Volumen
02Firmeza
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Una zona puede necesitar una, la otra o ambas.

Si existe grasa localizada, reducirla puede cambiar el contorno.

Pero esa reducción no implica automáticamente una mejora de la firmeza.

Y si la piel tiene laxitud, modificar el volumen puede hacer que la relación entre ambos componentes se vea diferente después.

Por eso en una zona con grasa + flacidez puede ser especialmente útil decidir qué tiene más importancia primero y volver a valorar después de que ese cambio haya evolucionado.

Dra. Lledó Sales
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FLACIDEZ CORPORAL EN DLS

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La pregunta no es solo qué tecnología reafirma. Es cuánto puede aportar a esa zona concreta.

La experiencia corporal DLS permite separar:

qué parte depende de la calidad de la piel;

qué parte de la cantidad de volumen;

qué grado de laxitud estamos intentando mejorar;

y cuánto cambio puede ofrecer el tipo de intervención que estamos valorando.

Eso ayuda a no pedirle a un tratamiento de firmeza un resultado que exigiría retirar un exceso importante de piel, ni a confundir una reducción de volumen con una mejora del tejido.

Cuando volumen y flacidez conviven, el planteamiento puede ordenar qué función merece trabajar primero y qué tendrá sentido valorar después, cuando podamos ver cómo ha cambiado la zona.

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CUANDO TAMBIÉN HAY CELULITIS

La flacidez puede cambiar cómo se percibe la irregularidad de la piel, pero no toda celulitis se explica por falta de firmeza.

Si aquello que más te llama la atención son hoyuelos, depresiones o una superficie irregular, puedes profundizar en:

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CÓMO EMPEZAR

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Si quieres que una zona se vea más firme, podemos empezar por valorar cuánto del cambio depende realmente del tejido.

A partir de ahí podremos estimar qué tipo de intervención puede aportar y qué nivel de mejora tiene sentido intentar conseguir.

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PREGUNTAS FRECUENTES

01¿La flacidez corporal puede mejorar después de adelgazar?

Perder peso puede conseguir un cambio muy importante en volumen y composición corporal.

La piel y los tejidos no siempre se adaptan exactamente al mismo ritmo, por lo que después puede quedar una laxitud que se valore como un objetivo distinto.

02¿Puede tratarse una flacidez importante sin cirugía?

Los tratamientos no quirúrgicos pueden mejorar determinadas características de firmeza y calidad del tejido.

Cuando existe un exceso de piel muy marcado, su capacidad tiene un límite porque no retiran físicamente ese tejido.

La clave es que la expectativa corresponda al grado de laxitud y al tipo de intervención.

03¿Celulitis y flacidez son lo mismo?

No.

La flacidez se refiere principalmente a firmeza y laxitud.

La celulitis se manifiesta como irregularidades y depresiones de la superficie.

Pueden aparecer juntas y modificar cómo se percibe una misma zona.