Trasladamos unidades foliculares desde una zona donante hasta la zona que queremos reconstruir.
El cabello crece agrupado en unidades foliculares.
Una unidad puede contener uno o varios cabellos.
Durante un trasplante seleccionamos y extraemos unidades de la zona donante y las implantamos en la zona receptora.
Los folículos trasladados desde una zona donante adecuada conservan en gran medida las características del área de la que proceden.
Esto explica algo importante:
el injerto redistribuye el cabello disponible.
No multiplica la cantidad total de folículos que tienes.
Y esa diferencia condiciona todas las decisiones que vienen después.

